Abuelo peligroso: tenía una banda de falsos policías dedicada a cometer entraderas y robar barbijos


La mecánica del robo estaba aceitada. A los gritos y disfrazados como agentes de la policía entraban a los domicilios previamente marcados. Simulaban hacer un allanamiento legal, con el guión de costumbre para un procedimiento. Una vez en el interior de las casas, a punta de pistola, las víctimas, entre la confusión por su apariencia y la propia adrenalina dada por la velocidad de los hechos, entregaban todo lo que tenían: dinero y pertenencias de valor.

La banda conformada por siete miembros, entre los que se sospecha se encontraba un ex efectivo de la Bonaerense, tenía un líder curioso: Roberto Mario Orts, alias “Tato”, con domicilio en Caseros, un jubilado de 71 años afiliado al PAMI que carga con antecedentes por robo a camiones blindados desde la dictadura militar, se movió durante al menos seis meses. Hasta el jueves pasado cuando en distintos allanamientos, la Policía Federal los arrestó.

La banda era pesada: contaba con todos los elementos para disfrazar a una entradera como un allanamiento de rutina. En los operativos de su detención ocurridos esta semana, a cargo del fiscal Carlos Hassan de la UFI Nº2 de Ezeiza, los agentes encontraron handys, indumentaria policial como chalecos antibalas y camperas rompevientos. Todos los elementos llevaban insignias de la Bonaerense, la Policía de la Ciudad y la Federal. También, tenían armas de alto calibre, barras de hierro, ganzúas, precintos para maniatar, equipo de ladrón promedio para una entradera. Y algunos objetos de lujo, como dos relojes Rolex. La estética, los modos y la actuación eran idénticos a los de una brigada policial, describieron los detectives que les siguieron el rastro durante esos meses.