Rampolla recomienda no tener sexo hasta el final de la pandemia



En una entrevista con Teleshow, la sexologa Alessandra Rampolla recomendo no tener sexo hasta que esta pandemia no finalice.


¿Qué consejo podemos darle a la gente en esta cuarentena? Empecemos por las parejas.

—La recomendación es un reenfoque en cómo encaran su relación en todo sentido. Es difícil hacer cuarentena compartida. Las parejas no están acostumbradas a estar las 24 horas en un mismo espacio, reducido en muchas ocasiones. Eso genera encontronazos y que las cosas que no se vienen trabajando, tal vez hace mucho tiempo, florezcan. Al comienzo hubo mucho comentario de: “¡Uau! Cuarentena, baby boom en diciembre”. Hay muchas personas que están en estrés, que han perdido sus trabajos, que tienen una crisis económica, que están angustiados. Eso afecta el deseo sexual. Y, más allá de todo eso, lo más importante es que este virus, que es nuevo y del que se conoce todavía muy poco, sí tenemos muy claro que se contrae a través de la saliva, así que algunos tipos de juegos orales no están buenos. El beso, sobre todo.

—¿Cómo sería este reenfoque en la pareja que mencionás?

—En la pareja, aún si conviven, casi nadie hace un búnker de una cuarentena donde no se sale para nada. Por más que tomes todos los recaudos, todos estamos expuestos. Entonces, salvo en la situación donde esa pareja está súper clarísima que nadie ha salido por espacio de 14 días, y que no hay síntomas y están bien, mi recomendación es que no se tenga sexo hasta que esto pase. Y la gente se me vuelve loca cuando yo digo esto, dicen: “¡¿Cómo?!, ¡¿Qué?!, Tú que siempre…”, y sí, creo que la muestra de amor en tiempos de pandemia y coronavirus, es asegurarme de no infectarte.

—¿Recomendás una cuarentena sin relaciones sexuales?

—La sexualidad igual se puede explorar, se puede compartir, se puede disfrutar sin contacto físico. Con la masturbación, con muchos juegos, con la tecnología, con el sexting para quien se anime. Old school, bien retro, con la llamadita hot por teléfono, que no te toman fotos ni captura de pantalla y están un poquito más resguardados. Y también buscarle la vuelta a encontrar lo positivo. Son situaciones que te obligan a fortalecer y flexionar ese músculo de la imaginación, de la verbalización, del contarle algo a alguien. La lectura erótica resulta súper poderosa por eso. El escuchar una voz que te está diciendo algo a ti directamente: “Ay, te haría esto o lo otro”, “Deja que te mire”, son cosas que alimentan el repertorio de fantasías y también la vinculación con otra persona. Es permitir que otro conozca tus deseos, enterarte de los de la otra persona y empezar a armar algo erótico, rico, exclusivo y que igual nos provea a cada uno la finalidad del autopapacho que uno se da con el sexo, de tener un orgasmo, liberar endorfinas, dopamina, oxitocina y te ayuda a fortalecer tu sistema inmune. Un ejercicio que yo planteo en pareja es la masturbación mutua, compartida a dos metros de distancia (risas). Toqueteensé a ustedes mismos todo lo que quieran, por favor. Pero no entre sí.